“Son muchas las formas en las que colaboramos con las empresas y una de ellas es el voluntariado corporativo que realizan con las mujeres de Emaktiva”
Emaktiva es un proyecto con metodología propia y con perspectiva feminista
Eneritz Angulo, responsable del programa Emaktiva de EDE
En Emaktiva, acompañamos a mujeres que, por sus circunstancias económicas o sociales, enfrentan dificultades para desenvolverse en el camino del empleo. Les ayudamos a potenciar sus talentos, a encontrar los recursos necesarios para defenderse por sí mismas en el entorno laboral, y gracias a una extensa red de empresas y entidades colaboradoras, conectamos sus capacidades con la demanda.
Es un proyecto con metodología propia, con perspectiva feminista, que conjuga el trabajo individual y grupal; atendiendo a necesidades de conciliación; estableciendo una colaboración y coordinación con otros recursos, agentes de empleo y empresas con gran sensibilidad social, que quieren colaborar en la inserción laboral de las mujeres con dificultades en la búsqueda de empleo.
Voluntariado corporativo
Son muchas las formas en las que colaboramos con las empresas y una de ellas es el voluntariado corporativo. Existen diferentes vías para ponerlo en marcha y es de gran valor para las mujeres que están en Emaktiva. Desde las empresas se acercan a explicar las opciones de desarrollo profesional que tienen en su corporación. También tratan de abrir otras vías a las mujeres en sectores tradicionalmente masculinizados, como cuando vinieron del sector de la construcción e hicieron un escape room para desmitificar los oficios de dicho sector.
Además, otra forma de colaborar es impartiendo sesiones sobre las competencias transversales (trabajo en equipo, resolución de conflictos,..) que trabajamos en los procesos de acompañamiento a las mujeres. Asimismo realizamos visitas a empresas colaboradoras para que conozcan las instalaciones y los procesos de trabajo. Y por último, también tratamos de empoderarlas a través de mujeres referentes. Mujeres emprendedoras que cuentan su experiencia de cómo montaron su negocio, las dificultades que se encontraron, con qué apoyos contaron, cómo lo hicieron, qué les impulsó a hacerlo.
Todas estas acciones contribuyen a que las mujeres recuperen la autoestima y se sientan valiosas, porque el empleo no es el destino, es el camino: la puerta de acceso a recursos, redes de comunidad y confianza en las capacidades de cada una.
Aunque, por supuesto, siempre tenemos muy presente que tener un trabajo remunerado no debería ser un lujo, sino un derecho y una aspiración al alcance de todas, porque todas necesitamos un empleo digno para ser dueñas de nuestras vidas.
En este sentido, por Emaktiva han pasado más de 2000 mujeres y un 45% ha tenido uno o más contratos. Se han gestionado alrededor de 1000 ofertas de empleo y hemos contactado con más de 600 empresas.
Seguir tejiendo red para Emaktiva es fundamental. Trabajar en colaboración con empresas, entidades, hace que las mujeres lleguen lejos, consigan sus objetivos y por supuesto, se empoderen.