Año Internacional del Voluntariado: una oportunidad para la activación y el cambio

“No merece la pena hacer nada”, “¿Para qué te vas a manifestar si no va a cambiar nada?”, “A mí eso no me afecta”.…. Puede que en más de una ocasión hayas escuchado alguna de estas frases, o te las hayas dicho a ti misma. También puede que te hayan convencido o que no hayas podido rebatirlas. Sin embargo, ¿realmente lo piensas? ¿No hacer nada contribuye a que la sociedad mejore?

Año Internacional del Voluntariado: una oportunidad para la activación y el cambio

Manifestarse en la calle contra acciones injustas, acudir a un centro donde se enseña a personas extranjeras el idioma del país dónde están, acompañar a personas en situación de soledad, cuidar nuestro medio ambiente, implicarnos en la asociación de nuestro barrio u organizar las fiestas del pueblo son acciones que sí marcan la diferencia, que contribuyen a una sociedad mejor y hace que nos sintamos bien.

En esta línea, en BizkaiaGara finalizamos el año con la Jornada “Activación ciudadana e incidencia en la agenda pública”, para poner de relieve cómo la acción colectiva, el trabajo en red y la movilización ciudadana sí pueden transformar la agenda pública. De hecho, Ana Abril, coordinadora de Incidencia Política en Cáritas Española, nos daba ejemplos claros de cambios, transformaciones reales que han sido posibles gracias a la ciudadanía: la reforma de la ley de extranjería, la defensa colectiva de los derechos sociales y las acciones jurídicas llevadas a cabo a nivel estatal y europeo. Es por ello que Abril nos animaba a “organizar políticamente la esperanza”.

Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible

Desde BizkaiaGara queremos contribuir hoy más que nunca a esa activación de las personas. Este año puede ser decisivo para el mundo en el que vivimos y somos la ciudadanía quien puede marcar esa diferencia. 2026 ha sido elegido por Naciones Unidas como el Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible. Esta iniciativa reconoce el papel fundamental del voluntariado en la promoción del desarrollo sostenible, la paz y la acción humanitaria en todo el mundo.

En un tiempo en el que se está tratando de desprestigiar estos valores, este Año Internacional hace un llamamiento a que tanto sociedad civil, como instituciones y el sector privado remen a favor para impulsar políticas, inversiones y alianzas que creen entornos que favorezcan el voluntariado, y que ayuden a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En BizkaiaGara vemos cada día cómo empresas, universidades y entidades sin ánimo de lucro pueden —y deben— jugar un papel clave: facilitando espacios de participación, impulsando alianzas improbables y generando experiencias donde la ciudadanía, y especialmente la juventud, pueda implicarse, aprender y liderar. También vemos como las instituciones han comenzado a valorar los saberes y voces de la ciudadanía y las incluyen en el diseño de políticas públicas y la toma de decisiones.

Y en este Año Internacional del Voluntariado se quiere dar aún un mayor impulso a la participación de las personas voluntarias. Como afirma Luciano Poyato, presidente de la plataforma de voluntariado estatal: “Se nos invita a tomar conciencia del compromiso que podemos adquirir para mejorar el mundo. El voluntariado en el que creemos las organizaciones sociales contribuye a instaurar la justicia y a garantizar la equidad y este año internacional de las personas voluntarias nos brinda esa posibilidad, la de apostar por marcos más amables de convivencia para las personas”.

Tiempo de acción

Desde BizkaiaGara también nos queremos unir a este compromiso. El voluntariado nos conecta a las personas con causas justas y a las diversas generaciones con el futuro. Apoya comunidades más sostenibles y resilientes, refuerza el tejido social y la corresponsabilidad, y abre oportunidades para que la juventud participe, se forme y tome la palabra.

A finales de 2025, en el XXIV Congreso Nacional de Voluntariado celebrado en Navarra, escuchamos a Carlota Roku-Epitié Martínez, joven voluntaria de Cruz Roja, afirmar que gracias al voluntariado “conectas con muchas personas de forma profunda, lo que me lleva a cambiar yo y a mejorar mi entorno”. Personas como Carlota son un ejemplo de que el voluntariado y la activación ciudadana pueden trasformar a la persona y el mundo que le rodea.

Así que este Año Internacional es una invitación a repensar cómo colaboramos, cómo activamos talento y cómo construimos impacto colectivo desde lo local.

Seguimos tejiendo este ecosistema, probando nuevas formas de hacer y conectando capacidades. Nos gustaría abrir una conversación con quienes queráis imaginar, repensar y construir juntas nuevas maneras de participar y transformar el territorio.

Os escuchamos.