Este proyecto acogerá a 10 menores saharauis en un albergue, situado en Izurtza, durante los meses de julio y agosto, alejando a niños y niñas saharauis con diversidad funcional de las extremas temperaturas del desierto, ofreciéndoles un verano seguro con atención médica, alimentación equilibrada y actividades que promueven la sensibilización y el bienestar.
- Cooperación al desarrollo
- Diversidad funcional
- Ocio y Tiempo libre
- Atención necesidades básicas
- Acompañamiento
- Dinamización grupos
- Apoyo administrativo-logístico
- Otras funciones internas
Para favorecer una buena coordinación, se busca un equilibrio entre voluntariado nuevo y con experiencia. El equipo contará también con un/a coordinador/a y el apoyo de tres monitoras saharauis, trabajadoras de centros de educación especial o sensorial en los campamentos de refugiados saharauis.
No hace falta experiencia previa, solo ganas de colaborar y vivir una experiencia transformadora.
- Entre semana - Mañana
- Entre semana - Tarde
- Fin de semana - Mañana
- Fin de semana - Tarde
- En función de disponibilidad
Habrá 9 turnos, de una semana cada uno. Los turnos serán de Viernes a Viernes (24h al día durante 7 días). El horario de entrada del primer día es a las 14:00, y 7 días mas tarde, el viernes la salida sobre las 17:00. Cada voluntario/a podrá elegir 1 o 2 turnos a lo largo del verano. Además de dichos turnos el voluntario/a podrá inscribirse otras semanas que quiera como reserva, por si hubiera alguna baja e hiciera falta. (más información en la web: https://riodeorodurango.com/es/voluntariado/
El proyecto como tal comienza el 26 de junio y acaba el 28 de agosto (pero cada persona voluntaria tendrá su turno asignado).
- Seguro de R.C y accidentes
- Formación
- Certificado colaboración
- Cobertura de gastos
- Infancia y juventud
- Personas con diversidad funcional
- Personas migrantes y refugiadas
La población sujeto son los menores saharauis con diversidad funcional con edades comprendidas entre los 7 y los 12 años y las educadoras saharauis que les acompañan.
Queremos construir un espacio seguro, inclusivo y respetuoso, donde todas las personas —menores y voluntariado— se sientan valoradas, escuchadas y libres de ser quienes son. La convivencia se basará en la empatía, la diversidad y el respeto mutuo. En este campamento no se tolerarán actitudes racistas, sexistas, homófobas ni cualquier forma de discriminación. Además, el proyecto tiene una filosofía de trabajo colectivo. Las monitoras y monitores no serán meros ejecutores, sino parte activa en la toma de decisiones y en la organización de las actividades.