Nuestra labor como centro especializado en atención a personas mayores nos lleva a no poder olvidarnos de las aficiones y gustos de todos los residentes y buscar nuevas vías de inclusión en las actividades que se desarrollan en la casa.
Sabemos que para muchos de los residentes que conviven con nosotros, el campo y la huerta tienen un significado especial. Para ellos forma parte de su historia y es una potente fuente de reminiscencias.
Sumado a esto, el cuidado de hortalizas y de un huerto, perfectamente adaptado para el uso de personas con limitaciones físicas o cognitivas, aporta un fuerte elemento reforzador de la autoestima y un momento de relax y disfrute.
Por ello, hemos construido un huerto accesible para personas con necesidades de apoyo que ofrece la posibilidad de cultivar, acompañar y desempeñar una labor tan gratificante.