Todos somos euskera

El trabajo realizado por la ciudadanía y las diferentes instituciones en las últimas décadas nos ha traído hasta aquí, y siendo hijos de la época en la que vivimos, las claves son similares: prestigio del euskera, referentes reales, transmisión, educación, ocio, juventud, mundo laboral, ámbito digital, medios de comunicación, personas migrantes...

Isaac Amezaga Larrazabal

Isaac Amezaga Larrazabal, director general de Euskera

En muchas ocasiones se dice que el euskera es nuestro tesoro más preciado. Mientras los tesoros se guardan dentro de una caja, el euskera necesita vigilancia, calle, aire, vitalidad y, sobre todo, uso. "Euskara guztiok gara" no es una mera frase; es un compromiso vivo que define el ser de nuestra comunidad.

Lo que nos une

El trabajo realizado por la ciudadanía y las diferentes instituciones en las últimas décadas nos ha traído hasta aquí, y siendo hijos de la época en la que vivimos, las claves son similares: prestigio del euskera, referentes reales, transmisión, educación, ocio, juventud, mundo laboral, ámbito digital, medios de comunicación, personas migrantes... Teniendo esto en cuenta, habría que tener puentes para unir los dialectos, las herramientas de uso cotidiano y las personas.

Atractivo e inclusivo

Los vascos y las vascas no solemos ser a menudo los y las mejores embajadores/as de nosotros/as mismos/as, la vergüenza propia de los perdedores nos lleva a ello; pero las sentencias que se escuchan en torno al euskera (hay muchas) escapan de los apocalípticos, y aunque hay por dónde andar en las responsabilidades que les corresponden, las abordaremos desde el optimismo.

Por un lado, la transversalidad, la normalidad, las políticas de promoción del euskera y todas las palabras de otro tipo, son inútiles si no las abordamos desde la responsabilidad personal y si no intentamos, en la medida de lo posible, hablar y escribir mejor en euskera. Por otro lado, creo imprescindible reformular algunos mensajes; ¿Cómo atraer al euskera siempre contando penas, y si estamos entre luchas y embates? El euskera es de todos, de todos los que lo queremos y amamos; para ello es necesario que haya acuerdos amplios entre diferentes, que sean inclusivos y que se pongan el uno en la piel del otro.

Personas

Por esta vía tendremos que abrirnos a una sociedad cambiante, cada vez más individualista y digitalizada, en la que el euskera encuentre su lugar, demostrando que es una herramienta moderna y útil. Pero por encima de todo, hay personas.

Son varios los proyectos que desde la Diputación Foral de Bizkaia tenemos en marcha en colaboración con agentes del mundo del euskera. Pero cuando hablemos de personas, hablamos de proyectos como el que acabamos de poner en marcha bajo el lema "Zu ere euskaldun". De esos proyectos (de los que también forma parte BizkaiaGara) lo más sencillo suele presentarlos, pero otras cuestiones son dar el seguimiento necesario y sacar provecho de ello. Partiendo del optimismo mencionado anteriormente, y a pesar de las dificultades, sentimos orgullo de este programa que pretende acercar personas migrantes al euskera.

Nuevos retos

El euskera es básico para la cohesión social. Compartir la lengua refuerza el sentimiento de pertenencia a la comunidad y garantiza la igualdad de oportunidades. Pero, para que en la mayoría de los casos tenga otras prioridades, acusar a estas personas migrantes de la pesada carga del uso del euskera, en cualquier caso, no sería justo. Ni a los que acaban de venir, ni a los que vendrán en adelante.

Ser parte activa de nuestra cultura, analizar la cuestión de la obligatoriedad, la gratuidad, los horarios, la oferta on-line, el respeto a la lengua, a las costumbres y a las peculiaridades de sus pueblos de origen, hacer parte activa de la construcción de nuestro futuro a muchas personas valiosas, convertirse en aliados en este reto, junto con el euskera, el mundo de la educación y los servicios sociales. Y creo que podemos conseguir mucho.

Todos somos

La revitalización del euskera es un camino. "Guztiok gara" significa que nadie sobra y que todos somos necesarios. Para que nuestra lengua tenga futuro, ese camino es importante. Por lo tanto, seguimos cosiendo el euskera entre sí, con respeto, lealtad y sin límites.