Mercedes Izquierdo

En este tiempo he aprendido a conocer más de cerca a las personas voluntarias, sus motivaciones y las distintas realidades que hay detrás de cada historia.

Banco de Alimentos de Bizkaia

30 AÑOS BAB: “Sigamos sumando voluntades para cmabiar vidas”

30 AÑOS BAB: “Sigamos sumando voluntades para cmabiar vidas”

Mi nombre es Mercedes Izquierdo y llevo nueve años colaborando como voluntaria en el Banco de Alimentos de Bizkaia, una institución sin ánimo de lucro que trata de resolver la necesidad básica del ser humano, que es la alimentación, así como luchar contra el despilfarro de alimentos.

Durante los tres primeros años participé en las grandes recogidas de alimentos, ayudando en los supermercados. Fueron días activos y bonitos, en los que pude ver de cerca la solidaridad de la gente y como, con pequeños gestos, se puede marcar una diferencia para quienes más lo necesitan.

Esa experiencia hizo que quisiera involucrarme más y, además de seguir como coordinadora de supermercados en las recogidas, pase a ser voluntaria permanente en el área de Recursos Humanos, donde ya llevo seis años.

Desde nuestro almacén, ubicado en Basauri, me pongo en contacto con personas interesadas en hacer un voluntariado, les enseño nuestras instalaciones y las distintas áreas en las que se puede colaborar (transporte, almacén, informática, secretaria, mantenimiento, colectas…) buscando un doble objetivo, cubrir las necesidades del Banco y que el voluntario esté a gusto aportando su tiempo y su esfuerzo.

En este tiempo he aprendido a conocer más de cerca a los voluntarios, sus motivaciones y las distintas realidades que hay detrás de cada historia. Cada uno de ellos me ha aportado algo. Trabajar en un entorno así te hace valorar el esfuerzo conjunto y la importancia de tratar a las personas con cercanía y respeto.

Como dice nuestro presidente, Luis Crovetto, “el trabajo desinteresado, de pensar en los demás, de olvidarse de uno mismo reporta unos beneficios muy superiores a lo que hacemos”, lo que en el mundo empresarial llaman “Salario emocional”.

Puedo decir que está siendo una experiencia muy positiva que me ha permitido aprender y aportar mi granito de arena. Me alegra formar parte de un proyecto con un propósito tan claro y humano, y me quedo con la satisfacción de saber que, de alguna manera, estamos contribuyendo a mejorar la vida de otras personas.